Un museo en medio de la selva

Un Museo en Medio de la Selva

By Alan Carranza

Siendo su nombre Xinatli, proveniente del término nahua Xinachtli, es una referencia a el momento en el que germina una semilla y brota en una forma que da vida. Simboliza el momento de creación y dignifica la posibilidad de metamorfosis. 
Este peculiar museo que será construido por el Studio Viktor Sørless y el Estudio Juiñi ha sido diseñado en forma de pirámide escalonada construido con madera y tierra que aboga por la preservación del medio ambiente y la tradición indígena.

El desarrollo de la institución cultural fue encargado por la coleccionista de arte mexicano Fernanda Raíz, presidenta de la Fundación Raíz, y sus creadores han dado a conocer su visión para el proyecto. El museo contará con un edificio principal de varios pisos, con espacios de exhibición y arte, así como un centro de investigación dirigido por científicos en las alas laterales.

Según Fernanda Raíz, el nuevo espacio cultural se basa en un objetivo consciente: “Ahora parece más urgente que nunca ayudar a crear consciencia del cambio climático en la mente de las personas. El arte, y con él un tipo diferente de percepción, una forma ecológica de construcción, un compromiso cultural con ‘el medio’, puede ayudar a mantener la continuidad de la vida en nuestro planeta”.

El museo se construirá utilizando procesos ecológicos, con elementos de carga de tierra y madera, ubicado en una zona de 90 hectáreas de bosque al sur de México.
“La tierra ha sido previamente afectada por actividades de tala ilegal y el plan es reforestar en los próximos años. Se han tomado disposiciones para legar la tierra a la naturaleza, representada por ambientalistas y locales”.  
A través de su proceso de construcción se buscará reforestar el área, pues Museo Xinatli también incorporará el saber indígena y las habilidades de los artesanos locales. Usará el método de construcción de la casa xa’anil naj, tradicional de los mayas yucatecos, que se caracteriza por que los árboles utilizados en la estructura de soporte se plantan como soportes vivos. Se espera que el proyecto quede terminado para el 2024.
Cabe señalar que la arcilla y la madera no durará tanto tiempo como el hormigón, pero ese es el punto del museo. “El plan no es crear un edificio que dure para siempre; necesita ser cuidado, de lo contrario, se degradará. Este elemento de fugacidad reconoce que la vida es un proceso de crecimiento, perecimiento y transformación, y que los humanos puedan tomar una decisión consciente sobre cómo tratamos nuestro medioambiente”, explicó Sorless el fundador del estudio noruego.

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